viernes, 10 de enero de 2014

AMIGO LOBO


La mirada atávica del lobo estuvo a punto de morir para siempre.
La labor del gran maestro Félix Rodríguez de la Fuente, a contracorriente, en solitario, lo resucitó. Una serie de documentales de lobos y cachorros, con los que penetrábamos en su mundo vetado, nos reconciliaron de inmediato con la especie. La lejanía se tornó proximidad, y todos los niños- y no tan niños- de España, sentimos de pronto amistad por el fiero lobo solitario. El errante lobo condenado a la desaparición.
Gracias a Félix que de niño se cruzó la mirada, a la espera, entre cazadores, y no vio nada diabólico en él, sino la más acabada y perfecta síntesis de la naturaleza salvaje, el más armonioso y estremecedor cántico de libertad en un mundo rural que agonizaba, el lobo vivió. 

Eminencias como el profesor de la universidad de Salamanca Ramón Grande del Brío nos cuenta también historias increíbles. Historias de lobos que adquieren propiedades casi sobrenaturales. Historias de conjuros y amuletos que nos estremecen bajo las estrellas y el viento helado de la sierra.

El amigo que a veces, cierto, mata y despedaza... porque en eso consiste su genética y su ancestral pasado. Es el superpredador en un mundo que ha cambiado y que ya no entiende. Es el lobo errante que teme al hombre porque solo el hombre es capaz de poner fin a su supervivencia milenaria.

En su mirada casi transparente, en su sonrisa oriental, en su poderosa cabeza, detectas todo el misterio. Toda la fascinación, toda la magia que se remonta a siglos paleolíticos. Y entiendo a tantos amigos del lobo. Porque yo ya soy una de ellos. Ya somos uno de ellos.

Por favor, firma en estos enlaces para detener la matanza de nuestro lobo ibérico, protejamos a nuestros lobos: