Este sábado tenemos un gran acontecimiento, el Solsticio de verano. La palabra viene del latín y quiere decir "el sol se detiene", época del año en que la trayectoria aparente del sol está en uno de los trópicos, dando lugar a la máxima desigualdad entre el día y la noche. Es el día más largo y la noche más corta.
La celebración de este acontecimiento se remonta a 5000 años antes de Cristo, de hecho los griegos definían este acontecimiento como una puerta de entrada a otra dimensión llamada Puerta de los hombres (al solsticio de invierno lo llamaron Puerta de los dioses). Esta definición provenía de la creencia de que el hombre sólo puede llegar a la luz, a conectar con los dioses del Olimpo, mediante una introspección, cruzando la puerta del inconsciente.
A través de rituales, los kouros (terapeutas), trataban a los enfermos con sesiones de análisis del sueño mediante la inducción a un estado alterado de conciencia. En estas sesiones les eran reveladas las dolencias del paciente. Más tarde, la cultura romana se referirá a las Puertas Solares como las dos caras de Jano, el guardián de las Puertas, el dios que simboliza la transición del pasado al futuro, de la vida a la muerte y el renacimiento.
Muchas otras culturas antes y ahora celebran el Solsticio:
- Los druidas: Ritual Alban Heruin, encendiendo hogueras para bendecir la tierra, enamorarse y proporcionar fertilidad a las mujeres.
- Méjico: Diversos rituales de los guerreros aztecas para las cosechas y la salud.
- Perú: Inti-Raymi, la fiesta del sol.
- India: Pitri-yana, una puerta que conduce al interior.
- Los beréberes de África: Ansara, la purificación.
En esta noche que es la más cósmica del año, el ambiente está cargado de magia. Aprovecha esta maravillosa energía y realiza este sencillo ritual de purificación.
Lo más recomendable es hacerlo en la playa, pero si desplazarte allí te resulta complicado, puedes hacerlo en casa. A falta de agua del mar, necesitarás un barreño con agua a la que puedes añadir bicarbonato y sal marina. También deberás encender un pequeño fuego, simple y sin riesgo, o también te sirve una vela grande.
Lo más recomendable es hacerlo en la playa, pero si desplazarte allí te resulta complicado, puedes hacerlo en casa. A falta de agua del mar, necesitarás un barreño con agua a la que puedes añadir bicarbonato y sal marina. También deberás encender un pequeño fuego, simple y sin riesgo, o también te sirve una vela grande.
- Antes de hacer el ritual, debes purificarte. Llena un bote o vaso de cristal con agua del mar o sal marina. Haz una pequeña meditación, llevando tu atención al agua, siente que absorbe toda la energía negativa o residual e impurezas de tu aura. Visualízalo y tómate tu tiempo.
- Después tira el agua por tu espalda, detrás de ti, pero sin que te salpique, porque este agua contiene toda la negatividad. Una vez hecho esto, mete el recipiente de cristal en una bolsa de plástico, rómpelo y tíralo a la basura.
- A continuación echa al fuego unas hierbas aromáticas y un puñado de canela como ofrenda. Escribe en un papel todo aquello que quieres eliminar de tu vida y de ti mismo y entonces, échalo al fuego.
- Finalmente salta por encima del fuego y al pisar al otro lado di con fuerza: "Entro en la tierra prometida". Y para terminar, mójate con el agua del mar o con tu barreño preparado.
En este día, las hierbas tienen su máximo poder. Recoge estas para tu ofrenda: Salvia, romero, tomillo, albahaca, lavanda, hierba de San Juan y Verbena. También puedes hacerte un saquito de color con la mezcla de todas ellas y llevarlo en la noche de San Juan, alejará problemas, penas y enfermedades.
¡Espero que disfrutéis mucho de esta noche! Namasté!

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